Con el ascenso ya celebrado, el Málaga CF ha entrado de lleno en una nueva fase: la de empezar a construir una plantilla con argumentos para competir en Primera División. Todavía es pronto para hablar de operaciones cerradas, pero el mercado empieza a dejar ya sus primeros nombres propios alrededor de La Rosaleda, especialmente en dos zonas del campo que apuntan a ser prioritarias en la planificación de Loren Juarros: la defensa y la delantera.
En ese escenario, varios perfiles vinculados a la Real Sociedad y al fútbol vasco han comenzado a aparecer en las conversaciones y en las primeras informaciones publicadas en prensa, un foco que no sorprende si se tiene en cuenta el pasado de Loren Juarros en Zubieta y su profundo conocimiento del mercado de cantera del norte. La idea, en cualquier caso, parece clara: complementar la base del ascenso con jugadores capaces de elevar el nivel competitivo del equipo en el salto a la élite.
Jon Pacheco, un central que encajaría en la hoja de ruta
Uno de los nombres que más sentido tiene sobre la mesa, al menos por perfil, es el de Jon Pacheco, central de la Real Sociedad. El zaguero regresará este verano a San Sebastián tras su cesión en el Deportivo Alavés, aunque su futuro no está completamente blindado y su situación dependerá del encaje que tenga en la nueva planificación del conjunto txuri-urdin. En los últimos días, desde el entorno de la Real se ha apuntado que el club quiere verle en pretemporada y que cuenta con él, aunque también se trata de un futbolista que, si no encuentra un rol importante, podría entrar en el radar de equipos que busquen reforzar la defensa con un central joven, zurdo y con experiencia ya en el fútbol profesional.
Para el Málaga, un perfil así tendría lógica. Pacheco aportaría salida de balón, lectura táctica y un margen de crecimiento importante, además de encajar en ese tipo de operación que Loren Juarros suele explorar: futbolistas jóvenes, formados en contextos competitivos de alto nivel y con capacidad para revalorizarse.
Elustondo, experiencia y jerarquía para una defensa que necesita oficio
Otro de los nombres que asoman en clave blanquiazul es el de Aritz Elustondo, una opción de un perfil muy distinto. Si Pacheco representa juventud y proyección, Elustondo encarnaría justo lo que el Málaga también necesita para el salto a Primera: experiencia, oficio y conocimiento de la categoría. La propia planificación de la Real deja entrever movimientos en su línea defensiva y la salida del veterano defensor ha formado parte del contexto reciente del club donostiarra.
No hay, por ahora, una información concluyente que sitúe una negociación avanzada con el Málaga, pero sí es uno de esos nombres que empiezan a circular por una cuestión evidente: el equipo de Martiricos necesitará incorporar al menos algún jugador con kilómetros en la élite, alguien capaz de competir desde el primer día y de arropar a una base joven que viene de firmar un ascenso brillante, pero que ahora tendrá que medirse a una exigencia muy superior.
Jon Balda y la vía de los laterales
En esa misma línea de vigilancia sobre el mercado vasco aparece también el nombre de Jon Balda, lateral derecho de la órbita de la Real Sociedad, un perfil que encajaría en una lógica similar a la de otras operaciones de oportunidad: jugador joven, formado en un ecosistema competitivo potente y con margen para crecer. El Málaga tiene ya una base definida en varias posiciones, pero el salto a Primera obliga a revisar prácticamente todas las líneas y los costados defensivos no son una excepción.
La sensación es que Loren Juarros podría volver a mirar con atención a ese mercado que conoce de memoria, no solo por la calidad del futbolista joven que sale de allí, sino también porque muchas veces ofrece una vía intermedia muy interesante entre la apuesta de cantera y el fichaje de coste elevado: cesiones, cesiones con opción, o jugadores que necesitan dar un paso fuera para ganar minutos en la élite.
La conexión con el Athletic, otro foco a seguir
Junto a la Real, el otro gran foco que sobrevuela este arranque de mercado es el Athletic Club. No tanto por nombres cerrados a día de hoy como por contexto. La relación de Loren Juarros con la cantera vasca y su forma de construir plantillas hace pensar que el Málaga estará muy atento a futbolistas del entorno rojiblanco que puedan necesitar una salida, ya sea en forma de cesión o de operación asumible para el club.
Es una vía que encajaría bastante con el momento del Málaga: buscar talento competitivo, con formación de alto nivel, sin renunciar al equilibrio económico. En Martiricos saben que el ascenso obliga a subir el listón, pero también que el club no va a lanzarse a un mercado de grandes dispendios. Por eso cobra fuerza ese perfil de jugador joven, preparado y procedente de estructuras de cantera muy exigentes, donde Loren se mueve con soltura.
Defensa y delantera, las dos grandes prioridades
Más allá de los nombres propios, lo que sí parece claro es el mapa de necesidades. El Málaga debe reforzar la zaga para afrontar una temporada en la que va a sufrir más atrás, con delanteros de muchísimo mayor nivel enfrente, y también necesita sumar pólvora arriba. El ascenso se ha sostenido en una base reconocible, con nombres como Chupe, Larrubia, Dani Lorenzo o Alfonso Herrero como grandes protagonistas, pero la Primera exige más fondo de armario, más competencia interna y, probablemente, al menos un delantero contrastado que complemente lo que ya existe en la plantilla.
Ahí estará una de las claves del verano. Loren Juarros deberá decidir cuánto apuesta por la continuidad del bloque del ascenso y cuánto necesita elevar el nivel con fichajes hechos para competir desde el primer día. Y en esa búsqueda, al menos en este arranque de mercado, los primeros ecos apuntan hacia un terreno que el director deportivo conoce perfectamente: Zubieta, Lezama y el fútbol vasco como posible caladero para reforzar al Málaga de Primera.
De momento, solo son primeros rumores, nombres que empiezan a aparecer y una hoja de ruta que todavía debe concretarse. Pero el mercado ya ha echado a andar y en La Rosaleda saben que, para sostener el sueño en Primera, el verano no puede quedarse solo en la emoción del ascenso: toca acertar también en los despachos.
