El Málaga CF y la UD Almería firmaron tablas (0-0) en La Rosaleda en el partido de ida de la final del playoff de ascenso a Primera División, disputado el 14 de junio de 2026. En una noche de máxima expectación, con más de 30.000 aficionados llenando las gradas de Martiricos, el conjunto blanquiazul compitió de tú a tú ante uno de los grandes favoritos al ascenso, aunque ninguno de los dos equipos logró encontrar el camino del gol. La eliminatoria viajará completamente abierta a los Juegos Mediterráneos.
El ambiente en La Rosaleda fue el de las grandes ocasiones. Desde mucho antes del pitido inicial, la ciudad se volcó con un equipo que, hace apenas unos meses, parecía lejos de una situación tan privilegiada. El Málaga salió con personalidad, decidido a llevar la iniciativa y a aprovechar el impulso de una afición entregada.
La primera mitad estuvo marcada por la igualdad y el respeto mutuo. Ambos conjuntos fueron conscientes de la importancia del choque y evitaron asumir riesgos excesivos. Aun así, las mejores aproximaciones llevaron sello blanquiazul. Adrián Niño fue el jugador más incisivo del Málaga en los primeros cuarenta y cinco minutos, obligando a intervenir a Andrés Fernández en varias acciones peligrosas. El Almería, por su parte, buscó aprovechar la calidad de sus hombres ofensivos, aunque sin encontrar espacios ante una defensa malaguista muy concentrada.
Tras el descanso, el equipo de Juanfran Funes mantuvo su propuesta. Los blanquiazules presionaron alto, intentaron acelerar el ritmo del encuentro y monopolizaron buena parte de la posesión. Sin embargo, se encontraron con un Almería muy sólido defensivamente, capaz de cerrar líneas de pase y proteger con eficacia su área. La pareja formada por Ely y Bonini sostuvo a los visitantes en los momentos de mayor empuje local.
Con el paso de los minutos, el encuentro se fue endureciendo desde el punto de vista táctico. El Málaga seguía buscando el gol que le permitiera viajar con ventaja a Almería, mientras que los rojiblancos parecían sentirse cómodos con el empate. En el tramo final, la entrada de Nico Melamed dio algo más de profundidad al cuadro visitante, aunque tampoco logró romper la igualdad.
Los últimos compases estuvieron cargados de tensión, pero escasos de ocasiones claras. El esfuerzo de ambos equipos fue notable, aunque el miedo a cometer un error decisivo terminó imponiéndose al riesgo ofensivo. Cuando el árbitro señaló el final, el marcador seguía reflejando el mismo resultado con el que había comenzado la noche.
El empate deja una sensación agridulce para el Málaga CF. Por un lado, el equipo volvió a demostrar que puede competir al máximo nivel frente a uno de los conjuntos más potentes de la categoría. Por otro, no logró aprovechar el factor campo y ahora deberá buscar el ascenso en territorio almeriense. Todo se decidirá en la vuelta, donde los blanquiazules necesitarán una actuación memorable para completar el camino de regreso a Primera División.
⚽ Goles
- No hubo goles. (0-0)
